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Día 2: La visita más esperada

Día 2: La visita más esperada

Una bandera negra con los números 48:13, tapó el fondo del escenario principal. Esos números, le dieron el nombre al último trabajo de la banda que protagonizó el show más esperado de la segunda jornada del festival, Kasabian. Tal como lo hicieron en su quinto disco de estudio, 48:13, la instrumental “Shiva”, seguida de “Bumblebeee” dieron inicio al set del grupo británico, que se hizo desear por los fans argentinos, tras cancelar su visita en el 2012, a causa de un problema de salud del guitarrista Sergio Pizzorno.

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Durante un poco más de una hora, Kasabian realizó un repaso preciso y ajustado de lo mejor de su trayectoria. Sonaron “Shoot The Runner”, “Underdog”, “Club Foot” y “Empire”, entre otros, y el público agradeció y festejó la tan ansiada visita. De la mano de “L.S.F” llegó el clímax de la noche en la que Pizzorno aprovechó para disculparse con sus seguidores. “Perdón por tardar tanto en venir, hoy los vamos a recompensar”.

Dos horas antes, ALT-J se encargó de musicalizar la tarde con la presentación de su disco This Is All Yours. “Es nuestra primera vez en Buenos Aires y la estamos pasando muy bien”, dijo Joe Newman mientras los curiosos se acercaban a escuchar el debut sudamericano del grupo oriundo de Leeds. Sus canciones experimentales como “Matilda”, “Left Hand Free” y “Breezeblocks” funcionaron como la banda de sonora ideal para estar tirado en el pasto disfrutando de sol.

A las 18:15, las personas que miraban a ALT- J se dividieron entre el escenario 2 y el alternativo. Los alrededores del primero, se llenaron de chicas de entre 16 y 25 años que esperaron a los gritos la salida de Bastille y sobre todo de su cantante, Dan Smith. El resto, un grupo reducido, prefirió escuchar a The Last Internationale, el dúo formado por la talentosa cantante y bajista Delila Paz, y el guitarrista Edgey Pires, a quienes se les sumó el baterista Fern Sanchez, ex Golden State. A pesar de la poca audiencia, la banda tuvo una actuación contundente y dejó en claro que saben lo que hacen, rock and roll de alto voltaje.

“Vamos a llevar esto a otro nivel”, dijo Pharrell Williams casi al final de su show, que empezó pasadas las 22:00, y comenzaron los acordes de la canción más escuchada del 2013, “Get Lucky”, de Daft Punk. Por un momento, el Lollapalooza se convirtió en un boliche gigante para más de 70 mil personas. A pesar de las ganas, y de su buena onda con el público, el escenario que Jack White demolió el sábado, le quedó grande a Williams, quien dejó la sensación de que todavía le faltaban horas de vuelo. Pero eso no importó, llegaron “Lose Yourself to Dance”, “Hollaback Girl”, de Gwen Stefani, “Gust Of Wind” y “Happy”, una buena combinación que sirvió para despedir bailando y con una sonrisa la edición 2015 del festival que nos regaló un momento inolvidable, Robert Plant y Jack White juntos dando cátedra de rock en suelo argentino.

Ve la presentación de Kasabian interpretando "Stevie", grabada por una fánatica (Ani Rojas) en primera fila.

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