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"La prensa es la artillería de la libertad" - Hans Dietrich Gensher

09/Ago/2015

Indie Rocks! se solidariza con la terrible situación que atraviesan nuestros colegas periodistas, y apoya totalmente la libertad de expresión.

"La prensa es la artillería de la libertad", dijo Hans Dietrich Gensher, y sin importar que Indie Rocks! es un medio de entretenimiento enfocado en la música, el cine y el arte, nuestra misión es hacer periodismo y liberar la información hacia ustedes lectores. Por lo mismo, nos preocupa la criminal situación por la que están atravesando nuestros colegas alrededor de la República Mexicana.

El periodismo, según George Orwell, "es publicar lo que alguien no quiere que publiques. Todo lo demás son relaciones públicas". Fue justamente eso lo que hizo Rubén Espinosa Becerril , y como él, muchos otros periodistas que han vencido el miedo con tal de repartir la verdad.

No podemos quedarnos callados, somos jóvenes, somos humanos, somos mexicanos, somos personas con el derecho de ejercer nuestra libertad de expresión. Lo ideal sería hacerlo sin el temor de represalias, de castigos que no merecemos, de medidas criminales.

Los colaboradores de Indie Rocks! decidimos hacer justo eso y en breves, pero poderosas palabras, EXPRESARNOS, por quienes ya no pueden hacerlo, por quienes siguen teniendo miedo, por quienes ni siquiera les importa.

¡No es momento de callarse! ¡Actuemos!


Porque para la indignación y el dolor no hay asesinos.

El viaje no termina jamás. Sólo los viajeros terminan. Y también ellos pueden subsistir en memoria, en recuerdo, en narración... (José Saramago).

Sirva el presente texto como un intento contra la indiferencia y el olvido. Contra la cínica impunidad y la soterrada injustica que impera en nuestro país, y a la que tristemente parece que comenzamos a acostumbrarnos. Sirva también como un eco de las voces que fueron obligadas a callarse, y como un homenaje hacia aquellos que han perdido su vida en aras de que la información sea libre: sin ataduras y sin mordazas.

El cobarde asesinato de Rubén Espinosa no puede navegar por las sombras de las sospechas, ni transitar por los caminos difusos de las investigaciones fallidas. Tampoco puede considerarse una hoja más añadida a un archivo interminable de casos sin resolver, ni mucho menos un grito que se ahoga con el paso del tiempo. Para Rubén y las victimas que perecieron con él debe haber certezas, claridad, memoria y sobre todo justicia.

Desde aquí nos manifestamos para que este caso no quede abandonado en el rincón del olvido y la impunidad. Porque no debemos acostumbrarnos a que las voces airadas que gritan libertad sean sepultadas por el miedo y terminen subordinadas al poder y la manipulación.

A ellos los asesinaron y les arrebataron la vida, pero su memoria perdurará porque para la indignación y el dolor no hay asesinos. No los hay.

                                                                      Joel Sebastián


Nuestra labor periodística tal vez no implique demasiado peligro, pero sentimos dolor cuando a un fotógrafo le arrebatan su cámara, cuando un reportero es levantado por encapuchados, cuando un camarada es encontrado sin vida. En todos aspectos debemos cuidarnos de los enfermos del poder, y en toda tragedia sensibilizarnos, unirnos, reflexionar y sobretodo blandir la pluma que siempre será más  poderosa que la espada.

Alejandro Ramírez


Tu lente respaldaba tu ideal: la libertad en todo su esplendor. Tus suspiros han sido callados de la forma más vil, pero tus retratos seguirán siendo el amparo a tu lucha y profesión. Siempre necesitaremos tu delicadeza y pasión para estar al pie del cañón. Gracias por todo; como diría mi abuela: “no te vas, te llevan”. Libre, así te recordaremos Rubén.

Oscar Castillo


Las preguntas son: ¿qué decir?, ¿cómo actuar? Vivimos en tiempos de terror y de incertidumbre. Nosotros los comunicadores, queremos ejercer el derecho a la libre expresión arraigándonos nuestros valores, pero un verdugo nos persigue: el miedo.

Ante el estado de confusión por el que muchos atravesamos, quiero expresar todo mi respeto y admiración a esos valientes colegas que han sabido y supieron levantar la voz por nosotros, por una generación que intenta luchar por un lugar mejor.

Nuestra tarea es no olvidarlos. Debemos tomar registro, escribir, hablar y comunicar; exteriorizar justicia desde nuestro sentir. Debo aclarar que lo que yo pueda expresar en estas breves líneas, es muy poco (o nada) a diferencia de las aguerridas acciones que han tomado nuestros compañeros, en comparación de todo lo que han hecho por nosotros.

Por la libre expresión sin represión,

Laura Inés Roldán


El deceso del compañero Rubén Espinosa es solo una obra más de un estado fallido donde es más peligroso un periodista que un narcotraficante. Resulta trágico saber que en los últimos años la profesión que ejercemos ha adquirido una escala de riesgo inimaginable.

¿Hasta cuando va a predominar el derrame de sangre a costa de la búsqueda de la verdad? En un país donde la ley es se convierte en ficción, no es lo mismo morir ejerciendo tu pasión, que morir mientras ejerces tu profesión.

Marco Yirel Ruiz


El mal Gobierno pone cárceles y tumbas, impone a los más la ley de los menos, se llena de criminales y ASESINOS, propone olvido, anuncia guerra y destrucción. No son 88, no son 43, son centenas de millar.

¿Y quién nos puede ayudar, si nosotros mismos seguimos apoyando al narcotráfico? No es la orden, sino el poder que les hemos otorgado... No es México es el mundo. Maldito círculo vicioso, ahora el problema de no poder ejercer dignamente el periodismo, expresarte, y que todo este en manos del "narcoestado", indigna.

¿Qué hicieron mal nuestros abuelos, qué hicieron mal nuestros padres, qué estamos haciendo mal nosotros?

R. J. M. M.


En un país en que los días van avanzando entre sangre, desapariciones e injusticias, en que las cosas que creíamos sólo pasaban en lugares lejanos están cada vez más cerca de nosotros, nos llenan de escalofríos, nos contagian el coraje, nos hacen sentir el frío; en estos tiempos en que la libertad de expresión parece ser el arma más fuerte para atacar a los que nos desgastan día con día, a los que nos ven la cara, a los que se burla y actúan con cinismo.

En este lugar y en este tiempo, aunque nos sintamos llenos de impotencia, de tristeza, de miedo o desesperación, no queda más que actuar, alzar la voz, tener empatía y unirnos. No son unos cuantos, somos todos.

Sandra Pulido


Los que tenemos el privilegio de vivir en la “Ciudad de la Esperanza”, jamás entenderemos lo difícil que es realizar el trabajo periodístico en el interior de la república mexicana. El miedo, las amenazas, la incertidumbre son pan de cada día para los periodistas locales. La muerte les llega con facilidad, en gran parte de manos del narcotráfico pero gracias a la negligencia y corrupción que existe en las autoridades de provincia.

El asesinato de las cinco personas en la colonia Narvarte es responsabilidad del estado. Aunque se pruebe que en realidad fueron víctimas de un robo-homicidio que nada tenga que ver con las actividades del fotoreportero Rubén. El estado debe proveer seguridad y bienestar y está claro que el actual ejecutivo no lo está haciendo. Siguiendo esta lógica se puede concluir, más allá de los resultados finales de la investigación, que, en realidad, sí #FueElEstado.

Ruy Martínez Hernández


Vivimos en un mundo en el que el denunciar las injusticias de nuestro país se han convertido en pecado. El ser humano está cansado de esperar, de sobrellevar. ¿Hasta cuando viviremos con miedo, bajo la sombra de la impunidad? La libertad de expresión se ha vuelto nuestra ruina; una pistola que apunta a nuestra cabeza a cada movimiento, y así continuará hasta el momento en que finalmente la fatalidad nos alcance, o decidamos por fin hacer algo al respecto.

Alejandra Torales


Ahora, antes de sentarnos a escribir, antes de decidir que estas líneas lleguen a otras personas ¿Tenemos que rezar para poder seguir vivos?

La verdad ahora nos mata, qué infierno es la libertad de expresión. Tu voz y tus letras se vuelven suicidio, pero tenemos más alma que miedo y más ganas que dolor. Ni la propia vida ni la propia muerte nos va a callar.

Vanessa Torres


¿Y si en un futuro somos nosotros? El no solidarizarnos, informarnos, unirnos, y callar lo que está viviendo nuestro país, es de cierta manera, ser cómplices de aquellos que quieren que guardemos silencio y bajemos la mirada ante lo que vemos. La vida nos dio la oportunidad de expresarnos y denunciar lo que no nos parece justo; debemos hacerlo de la misma manera que lo han hecho aquellos que han sido valientes y que han perdido la vida o han sido callados, solo por el simple hecho de llevar a cabo su labor de informar.

Luis Avilés


Hay muchas cosas bien jodidas sobre nuestro país (vaya que las hay), pero una de las peores es que hay personas que pretenden que es mejor que ni siquiera nos enteremos de ellas. Que no sepamos que existe una corrupción rampante, que México es un país básicamente sin leyes (o que están para tu libre albedrío, como el semáforo de disco en el DF, tú decides cuando y si quieres respetarlo) y que la clase política es un grupo de gente que nada más se sirven entre ellos. Son los valientes reporteros, como Rubén Espinosa, los que evitan que nuestra circunstancia se subyugue a la voluntad de aquellas bestias.

Iván Lechuga


Aunque vivimos en la era de expresividad absoluta e inmediata con las redes sociales, irónicamente estamos limitados para decir lo que pensamos. El caso del compañero periodista, previamente amenazado y finalmente asesinado por hacer su trabajo es preocupante e inconcebible. El mundo ha puesto sus ojos en el caso y si bien, se buscarán a los responsables materiales e intelectuales, el caso quedará impune y nada regresará la vida a él y a las cuatro mujeres, víctimas de feminicidio. Ahora, ya no sólo son 132 las personas que han perdido la vida a manos de la injusticia. Alcemos la voz, unámonos a la protesta para defender la libre expresión en México, dediquemos unos cuantos tracks a ellos.

Adriana Cartagena


El asesinato de Rubén Espinosa es un hecho que no debe quedar en el olvido, los ataques a la libertad de expresión son cada vez más frecuentes y cínicos. Tan solo en Veracruz, han desaparecido más de 22 periodistas, mientras que en el país han desaparecido/muerto muchos otros. Es deber del poder proteger la libertad de expresión, un país que no protege a sus periodistas no puede ser considerado una democracia.

Igal Weintraub


Manejar la información se ha vuelto cosa de supervivencia, mantenerse vivo mientras realizas tu trabajo puede considerarse desde ahora, una victoria. Quienes nos dedicamos al periodismo lo mínimo que debemos hacer es no perder el sentido de asombro, cuando nos deje de sorprender la manera en el que el Estado aniquila gente, seremos parte del problema, y aunque nosotros manejemos temas más amables (pero no menos importantes, porque el arte sensibiliza), no debemos dejar de condenar estas situaciones y exigir justicia. No es sólo por Rubén si no por todos lo que murieron haciendo su trabajo.

Manuel Salceda


“No estoy de acuerdo con lo que dices, pero defenderé con mi vida tu derecho a expresarlo”. Esta conocida frase de Evelyn Beatrice Hall (y atribuida erróneamente a Voltaire) parece haber sufrido una siniestra reinterpretación en nuestro país, y cada que un poderoso de cualquier índole se siente amenazado, cuestionado u ofendido por un reportero, casi siempre su respuesta pareciese ser: “No estoy de acuerdo con lo que dices, y me cobraré con tu vida tu derecho a expresarlo”.

Todos tenemos el derecho a externar nuestras opiniones. Los periodistas que se precien de serlo tienen el deber de dar voz a las muchas realidades que vivimos cotidianamente, sean estas celestialmente sublimes o infernalmente grotescas. Si alguien se siente agraviado por lo que estas voces dicen tiene derecho de réplica, de argumentar, de defenderse con las armas de la razón. Pero cuando se recurre a la censura, las amenazas, la violencia y el asesinato para acallar esas voces rápidamente se abandonan los terrenos democráticos, y se entra a los escabrosos territorios del fascismo, el totalitarismo y la dictadura absoluta.

No permitamos que se arrebate impunemente la vida a aquellos que alzan la voz. Al contrario, hay que unir nuestras voces en un grito… un reclamo por la libertad de expresarnOs libremente, sin temor de poner nuestra vida en riesgo por ello. Una libertad que necesitamos para crecer como país y elevarnos fuera de las tinieblas de la intolerancia, el autoritarismo y la corrupción.

Ahora más que nunca merecemos esa libertad.

                                                        Fco. Javier Quintanar