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A 10 años del 'I'm With You' de Red Hot Chili Peppers

A 10 años del 'I'm With You' de Red Hot Chili Peppers

I'm With You y su sabor agridulce.

“Estoy feliz y enojado” es la frase ideal que refleja nuestro sentir de un día como hoy, pero hace 10 años. El 26 de agosto de 2011 Anthony Kiedis, John Frusciante y Chad Smith mejor conocidos como Red Hot Chili Peppers lanzaba su décimo álbum de estudio titulado I'm With You.

Esta producción se veía envuelta de expectativas, emoción e incertidumbre; sin embargo, no consiguió mucho de lo prometido por distintos factores que vamos a explicar y que si bien fue un buen disco, no consiguió pasar de eso: un álbum grato más no especial.

Tras una larga ausencia se podía esperar todo de la banda californiana, ya que habían transcurrido cinco años desde Stadium Arcadium y la banda no había dado señales de vida. Se llegó a pensar que sería su fin y que no había algo mejor que Californication o By the Way pero anuncian I'm With You y los fans vuelven a tener la ilusión de Red Hot Chili Peppers así que ya se pensaba que se estaba cocinando algo prometedor.

En segundo lugar, la salida de Frusciante quien era su entonces guitarrista quién y nos mantenía ya acostumbrados a su peculiar habilidad con las cuerdas y por sus hipnóticos sonidos decidió salir de la agrupación. De manera casi inmediata apareció Josh Klinghoffer quién parecía el sustituto perfecto y al verlo trabajar en conjunto de la banda se desarrollaba de manera ideal, pero pareció no ser suficiente, ya que no representó frescura para la banda y esto es notorio en “Factory of Faith” y “Look Around” donde no logra impactarnos. Sabemos que son Red Hot Chili Peppers por la peculiar voz de Kiedis y el clásico rock alternativo de esos años.

Otra razón por la que no tuvo el impacto esperado fueron las letras y los sonidos que parecían monótonos, ya que no hay algo trascendente. Parecen no sorprender y puede llegar a asumirse algo tedioso, ya que contiene 14 temas donde no hay una trascendencia: el disco arranca de buena manera con “Monarchy of Roses” más no se logra elevar ni subir a un clímax; se mantiene estático.

La máxima aportación que parece tener este disco es “Brendan’s Death Song” la cual está dedicada a un viejo amigo de la banda y la cual muestra una gran intensidad vocal acompañada de un gran sentimentalismo que la banda complementa y logra mantener por casi seis minutos.

Por estas sencillas razones Red Hot Chili Peppers nos regaló un buen disco que en su momento nos emocionó y ahora que han pasado 10 años nos remontamos a esos días en los que un lanzamiento así nos hacía vibrar y emocionarnos. Ahora sabemos que ese no era el fin para los californianos y que lograrían reinventarse, pero de momento tenemos este sabor agridulce que nos dejó este disco.

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