85402
Las sufragistas

Las sufragistas

14/Dic/2015

Retrato cinematográfico de un importante momento histórico a inicios del siglo XX.

Existen muchas películas que están inspiradas en sucesos que han marcado la historia; algunos son más conocidos que otros, más allá de su trascendencia. En el caso de Las sufragistas (Sufragette), se muestra parte de lo ocurrido en Inglaterra durante la primera parte del siglo XX, cuando un grupo de mujeres se atrevió a exigir sus derechos y a luchar por la igualdad como parte de un movimiento conocido como “sufragista”.

La cinta se centra en un momento histórico en el que varias mujeres británicas, hartas de la desigualdad de la cual eran víctimas y con aspiraciones a tener mejores vidas,  decidieron arriesgarlo todo para lanzarse en una difícil búsqueda por el reconocimiento a sus derechos laborales, sociales, políticos e incluso humanos, ya que muchas no eran tratadas de las mejores formas.

Esta película —que bien puede ser definida como un drama histórico— muestra cómo varias militantes del movimiento sufragista, bajo el liderazgo de la radical Emmeline Pankhurst, se convierten en una inminente amenaza para una sociedad que se negaba al cambio, en la que los hombres seguían a cargo de las decisiones importantes, dejando sin voz ni voto a sus compañeras, esposas, madres e hijas.

A través de los ojos de una joven trabajadora de una lavandería, quien también se dedica a cuidar a su esposo e hijo, somos testigos de las acciones tomadas por ella y sus compañeras, todas convertidas a la fuerza y debido a las circunstancias en soldados en medio de una lucha que parece estar perdida desde un principio. Las protagonistas de esta historia pelean por obtener el derecho al voto; algunas lo pierden todo y la mayoría de ellas se ven obligadas a hacer grandes sacrificios con tal de conseguir un bien común que beneficiaría a millones.

Las sufragistas es un filme redondo de principio a fin que se sostiene gracias a un guion bien estructurado, un cuidado trabajo en los campos de vestuario y fotografía —que nos transportan de regreso a la época en la que se desarrolla este relato cinematográfico— y un buen esfuerzo en la dirección. Asimismo, las actuaciones de primera consiguen reflejar lo que siente cada personaje en medio de la complicada situación por la que pasa.

No es una revista, es un movimiento.