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Marika Bournaki no es una rockstar… sino una vida dedicada a la música
Marika Bournaki no es una rockstar… sino una vida dedicada a la música

Marika Bournaki no es una rockstar… sino una vida dedicada a la música

20/Jul/2012

Marika Bournaki,  una joven pianista prodigio que nos muestra el relato de su vida, a través del documental I’m not a Rockstar, una novedad de este Guanajuato International Film Festival 2012.

Nacida en 1991, Marika comenzó su carrera de pianista por influencia de su padre, violinista de profesión, y de su abuelo, quien fuera acordeonista. Para la edad de 12 años, Marika ya había parecido en el  Carnegie Hall, y había tocado con l’Orchestre Métropolitain y con la Montreal Symphony Orchestra.

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El documental I’m not a Rockstar de Bobbi Jo Hart, retrata desde los momentos más tensos en la vida de la pianista, hasta los más luminosos: conciertos por todas partes del mundo, la difícil relación con su familia (sobre todo con su padre), las duras pruebas a las que se ha enfrentado, su agrado por Bach y su reciente deseo por enseñar piano a niños.

En una de las secuencias más interesantes del filme aparece la pianista tocando a dueto con una pequeña niña; la que resulta ser ni más ni menos que la hija de la directora del documental. Una escena importante porque retrata los frutos de una relación musical-cinematográfica que, según la misma Marika, duró 8 años: “Tener una cámara detrás de ti todo el tiempo fue difícil pero al final se convirtió como en un diario.” Ocho años de rodaje para retratar una vida de entrega a la música.

Al final de la proyección de la cinta, Marika Bournaki ofreció un pequeño concierto, en donde nos deleitó interpretando tres piezas de su agrado, entre las que destacó una “Sonatine” de Ravel. Fue interesante haberla visto tocar tanto en diversas escenas de la película y de pronto tenerla allí ejecutando, como salida de la pantalla o traída desde muy lejos; siempre culminando cada interpretación con un elegante gesto de reverencia al público.

En un ambiente bastante alegre y relajado debido a la música,  al final, vinieron las preguntas y respuestas. Tal vez la más destacable fue la de una pequeña niña que simple y llanamente le preguntó a la pianista: “¿Por qué amas la música?” A lo que Marika contestó, “Es mi forma de comunicarme y de compartir”. Así concluyó este evento en el exquisito Teatro Juárez de Guanajuato; una suave mezcla de música y cine, prodigiosas manos tocando el piano en imágenes como pronóstico de lo que será un muy buen festival.

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