75246
Black Dog, Red Dog debuta en el GIFF 2015

Black Dog, Red Dog debuta en el GIFF 2015

Black dog, red dog: Poesía en imágenes e imágenes poéticas.

Como parte de las funciones de gala del GIFF, se presentó el trabajo colectivo denominado Black dog, red dog, en el que el actor James Franco (en colaboración con los directores Adriana Cepeda Espinosa, Anastasia Frank, Pedro Gómez Millán, Zachary Kerschberg, Brian Lannin, Leonora Lonsdale, Jon Matthews, Charles Rogers e Isabella Wing-Davey) ofrecen una aproximación a la figura del escritor norteamericano Stephen Dobyns.

Dicho acercamiento navega por dos vertientes: por un lado, es una bio-pic que se centra justamente en el momento crucial cuando el autor hace la transición del periodismo a la poesía y la novela; mostrando las situaciones que precedieron a dicha decisión y las posteriores consecuencias que esto le acarrearía (no solo en el terreno laboral, sino también en el personal y emocional). Por otro lado, a las viñetas sobre su vida personal, se le suman otras inspiradas en la colección de poemas recopilados en el libro que da nombre a la película.

Black Dog Red Dog 1

La combinación de estas dos líneas narrativas da origen a un universo poblado por seres a veces tristes, a veces aterrorizantes y otras tantas retorcidos; pero todos ellos atormentados y quebrados por un mundo duro y cruel. Estas oscuras fábulas permeadas de desencanto, tristeza, dolor, violencia y muerte involucran lo mismo a un niño que abusa de otro valiéndose de un revolver, otro que sufre de un alevoso bullying en grupo, uno más que se topa con unas bolsas que contienen el cuerpo desmembrado de una mujer, un hombre que pierde a su madre y que no quiere aceptarlo, y una familia de iraquíes en duelo por el asesinato de su patriarca.

A diferencia de otros trabajos colectivos donde cada historia ocupa su nicho y se salta de un estilo a otro, los distintos relatos que conforman Black dog, red dog conservan un tono saludablemente uniforme, y están entrelazados de forma armónica e integrada, logrando una adecuada fluidez y unidad narrativa, donde las vivencias de Dobyns y sus poemas se funden en una sola entidad, creando un mundo donde se pasa tenuemente de la vigilia al sueño (o a la pesadilla, según sea el caso), y en donde el filme rebasa la mera ilustración de los textos, adquiriendo su voz y ofreciendo al espectador su propia poética cinematográfica concebida a través de imágenes poderosas, ensoñadoras y evocativas, en un juego lúdico donde el cine y la poesía intercambian miradas de complicidad.

Black Dog Red Dog 2

No es una revista, es un movimiento.