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Andar en bicicleta no está de moda, es un estilo de vida

Andar en bicicleta no está de moda, es un estilo de vida

09/Nov/2012

“Muchas personas tienen un accidente y no vuelven a andar en bicicleta; algunas esperan tres meses. Yo regresé en ese mismo instante, no iba a esperar el metro”, así es como Brend Barbur vio la oportunidad de sacar de esta experiencia negativa, un festival que promoviera un estilo de vida sobre dos ruedas a través del cine, el diseño, las artes visuales y la música.

El director y fundador del Bicycle Film Fest creció en la ciudad donde se creo el BMX: California. Su  gran pasión por las bicicletas lo llevó a practicar el ciclismo de ruta e involucrarse en una cultura del DIY con algunos ciclistas mensajeros de San Francisco; pero lo que realmente le impulsó a hacer este festival fue su presencia durante los inicios de la masa crítica (rodadas en las que las personas salían a la calle con sus bicicletas y se apoderaban de ella) y fue a principios del 2000 que comenzó este increíble proyecto.

Durante una pequeña plática con Brendt Barbur, nos confesó que a lo largo de todas sus experiencias encontró varios obstáculos y la forma de mejorarlos: “Lo interesante de todas estas experiencias es que entendí los obstáculos en dos formas: uno es la infraestructura que significa tener un camino seguro para andar en bicicleta o proveer de regaderas a las personas que las utilicen para ir trabajar; y la otra el estilo de vida pues muchas personas creen que ni siquiera pueden llevar la bicicleta a la tienda. Entre ambos obstáculos se encuentra el estatus, pues si voy a un restaurante o a un antro de moda con mi bicicleta, me verán y tratarán diferente a que si voy con algún auto de lujo”.

También mencionó que el ciclismo era diferente en cada ciudad, y los obstáculos de cada lugar pueden ser muy divertidos o difíciles: “En Ámsterdam no te tienes que preocupar por los carros, sino por los ciclistas… Cuando empecé el Festival en Nueva York muchas personas me decían que las personas nunca iban a andar en bici; de hecho en la BBC me dijeron “¿¡En Los Ángeles!? ¿Es una broma? ¡Jamás! Creo que la Ciudad de México es buena para esto; sin embargo creo que los conductores no ven a los ciclistas”.

Aunque sea difícil de creer, cuando nació el festival, la industria de ciclismo no estaba interesada en lo absoluto y las compañías que Brandt menos pensó que ayudarán lo sorprendieron: “Los que adoptaron el festival fueron artistas y personajes de la moda, inclusive hasta el día de hoy seguimos teniendo mayor impacto en las revistas de moda que en las de bicicletas”. De hecho después de 12 años de haberlo realizado en más de 40 ciudades que van desde Sydney hasta Milán, se van agregando más y más personas para que pueda hacerse alrededor del mundo: “En Tokio, una de las editoras de una reconocida revista de moda, fue al Bicycle Film Fest por su novio y literalmente le cambió su vida pues a partir de esa experiencia comenzó a hacer una revista sobre ciclismo”.

Esta será la primera edición que se realizará en México habrá muchas sorpresas pensadas solamente en nosotros como es el caso de la clausura con la película “The Impossible Hour” de Jørgen Leth que será musicalizada por Simone Pace y Juan Son; Blonde Redhead ha tocado muchas veces en el festival y somos muy amigos; de hecho Simone Pace hizo la música de este film que realizó Jørgen en la Ciudad de México en 1974 y que de alguna forma fue mi mentor. Simone ha estado trabajando en esto desde hace tres meses y readaptó la música para poder hacerla con Juan Son en el proyecto llamado AEIOU”.

Al igual que el ciclismo, los programas son diferentes en cada ciudad: “Varias veces hacemos muchos proyectos como estos alrededor del mundo, buscamos eventos específicos para cada ciudad o tenemos una banda internacionalmente reconocida que toca con bandas locales, así que en general, si tratamos de darle ese sabor local a cada programa”.

Películas, cortometrajes, rodadas nocturnas, fotografías y conciertos serán las principales actividades que podrás encontrar en esta primera edición del festival de dos ruedas, y aunque no seas fanático de andar en bicicleta, tal vez pueda cambiarte la vida como lo hizo con la de Brendt.

No es una revista, es un movimiento.