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Vida, obra y pasión de una punketa feminista #9DocsDF

Vida, obra y pasión de una punketa feminista #9DocsDF

04/Nov/2014

The Punk Singer

Siri Anderson

Kathleen Hanna, Carrie Brownstein, Kim Gordon

EUA, 2013

IFC Entertainment

Kathleen Hanna, feminista, librepensadora, punketa fundadora de Bikini Kill, precursora el movimiento Riot Grrrl, esposa de Ad-Rock (Beastie boys) y víctima de un extraño mal (ocasionado por la picadura de un insecto), se nos revela en el filme como otro drama del mundo del rock documentado desde la perspectiva del personaje.

Si esta pieza de no-ficción fuera un LP musical podríamos encontrar diferentes tracks o elementos, a veces luminosos o contradictorios, a través de sus dos lados; elementos que intentan darnos una imagen global del personaje en cuestión.

Lado A: Tenemos una película bastante sobria (en cuanto a recursos visuales) sobre una figura de la escena rock-punk noventera en Estados Unidos. A través de esta antiheroína viajamos en el tiempo hacia los días de bandas como Nirvana, Sonic Youth o Beastie boys, conjuntos con los que la protagonista interactuó de manera directa.

Se narran también las andanzas musicales de Hanna, desde Bikini Kill  y The Julie Ruin hasta Le Tigre; posteriormente su retiro y sus reapariciones. En este sentido, el filme es bastante entrañable y logra provocar algo de nostalgia (alguna lagrimita recatada) en los melómanos aficionados de la música alternativa de los 90. Al mismo tiempo, la película trata mucho de la faceta militante de la iconoclasta autora y de cómo logró compaginar tales ideas con el sonido del punk.

Lado B: Se trata de un documental algo tramposo que se presenta como una suerte de larga entrevista a la cantante para al final transformarse en una suerte de apología ante la forzada disolución de Le Tigre, la segunda banda de Hanna.

En este lado B, el melodrama cubre por completo la figura de la heroína, ahora víctima del destino. Casi nos adentramos en los terrenos de las hagiografías de santos y mártires, un enfoque algo tramposo a mi parecer. Cabe señalar que esta cinta tiene el típico formato de los documentales de rock a diferencia de piezas estéticamente más elaboradas (que abiertamente rozan con la ficción) como Chemical Brothers: Don´t Think (2012) o  Shut Up and Play the Hits (2012).

Un detalle adicional es que esta película dialoga, complementa y al mismo tiempo contradice mucho de lo que habíamos visto en el documental del 2010, Who Took the Bomp? Le Tigre on Tour de  Kerthy Fix. Algo que no podrán dejar pasar de lado los cinéfilos que en la Gira Ambulante 2012 hayan asistido a ver el filme de Fix.

A mí parecer, estos dos lados no logran conciliarse y nos dejan con un cuadro desencajado sobre Kathleen Hanna. Quizás si se fusionaran de una forma perversa para mostrar un tratado sobre la esquizofrenia de una rockera (y artista) fuertemente comprometida con el punk y el feminismo que al final deviene en una señora de talante telenovelesco e incluso hipocondríaco, podría funcionar.

Quizás estas contradicciones es lo que The Punk Singer (involuntariamente) representa; el caos en estado puro, la histeria de una época convulsiva, creativa y revolucionaria que se disolvió en pura nostalgia y que al final vino a cernirse, en forma de padecimiento físico y del alma, sobre sus últimos sobrevivientes. No me agrada demasiado este final para cerrar esta página de la historia del rock, dejo al lector (espectador) la tarea de juzgarlo por sí mismo.

No es una revista, es un movimiento.