Favoritos

Haz click en la banderilla para guardar artículos en tus favoritos, ingresa con tu cuenta de Facebook o Twitter y accede a esta funcionalidad.

60603
Todos tenemos una historia que contar #COF2014

Todos tenemos una historia que contar #COF2014

17/Nov/2014

Pixar no pertenece únicamente a los norteamericanos. De cuna mexicana, Manuel Rodríguez decidió probar suerte con los de la lamparita. Un día recibió la llamada de los estudios norteamericanos y su mayor sueño comenzó a tomar forma. Animador en películas como Monsters University, Toy Story 3, Cars 2 y Valiente, platicó desde el #COF14 para IndieRocks! sobre su escalinata al éxito.

De joven tenía claro a qué se quería dedicar, al no encontrar dicha materia en su país natal, viajó a Estados Unidos a estudiar animación.

“Siempre quise ser animador, todos los domingos miraba películas de Disney y me emocionaba, sin embargo en ese entonces no había escuelas en México. Estudiando diseño grafico pude ir a Estados Unidos, de repente estaba con unos amigos y empezamos a mirar la película de Monsters Inc y me emocionó, ‘¿quién hizo esta película?, ¡me encanta!’ Me empecé a hacer la pregunta; ‘¿dónde puedo estudiar esto?’’’, recordó nostálgicamente Manuel.

Con un sencillo cortometraje en el que se distinguía a un hombre peinándose frente a un espejo, Manuel atrajo la atención de los de Pixar. Al iniciarse en la compañía, esta lo puso a prueba con divertidas dinámicas y un festival llamado “Pixar Palooza” con bandas en vivo. Siempre con la misión de mantener el alma infantil.

“Estudié en la Academia de Artes de San Francisco y ahí estaban dando clases a animadores de Pixar. Entré a clases y los maestros nos empezaron a enseñar actuación e ideas que tu pudieras traer a la mesa, porque ellos buscan que puedas proponer algo distinto, algo de tu cultura. Hacemos películas para todo el mundo, no nada más para la gente norteamericana”, aceptó.

El “mágico mundo de Disney” se ocupa de producir trabajos para niños que también pueden disfrutar los padres de familia. La formula consiste en no olvidar que en algún momento nos encantaba embarrarnos en lodo y pasear sin calzones, aderezado de una lección de conciencia y reflexión.

“Vamos a entregarle al público o tratar al público como si fueran niños, creo que las películas que tratamos de otorgar logran hacer reflexionar a la gente. Que toque algo en tu vida o toque una emoción contigo. Yo siento que quizá esa puede ser la diferencia, el balance entre eso, pero también ser una compañía que puede hacer cosas riesgosas”, sentenció.

Con la sorprendente cantidad de trabajos emergentes en el plano nacional, expuestos en festivales como el CutOut Fest, Rodríguez reconoció la calidad con la que cuentan. Al ser un país en donde la animación comienza a tener terreno en creadores independientes, el campo se mantiene abierto.

“El mercado norteamericano está sobresaturado de animación y eso para mi no es algo bueno porque todas las películas son iguales. Quizá México esté en un momento infantil, hay muchos estudiantes de animación aquí. Me acuerdo que cuando yo vivía acá decían; ‘¿animación?, ¿qué es un animador?’ Mi mamá pensaba que quería ser un animador de tianguis o algo así, pero ahora el arte está creciendo mucho en México y siento que en 4 o 5 años va a salir una película o un corto que va a dar cuenta de todo el talento que hay”, reconoció.

Pixar ahora se prepara para estrenar The Good Dinosaur, película dirigida por Bob Peterson, mismo director de la conmovedora Up. Sin revelar muchos detalles, Rodríguez habló sobre el cortometraje en el que participó que servirá como telonero.

“Ahorita estoy trabajando en un corto por un animador que es de descendencia hindú, no sé el nombre que le van a dar pero siento que va a llamar mucho la atención. Cuando mires la película de dinosaurios, va a salir el corto en el que trabajé, creo que va a inspirar a mucha gente a hacer algo. Y es lo que digo, me gustaría ver en México algo más personal.”, reconoció Manuel.

 

No es una revista, es un movimiento.