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El Hombre Robado: nouvelle vague al estilo Piñeiro #DISTRITAL2014

El Hombre Robado: nouvelle vague al estilo Piñeiro #DISTRITAL2014

03/Jun/2014

El Hombre Robado

Matías Piñeiro

Ana Cambre, Francisco García Faure, Daniel Gilman Calderón

Argentina, 2007

El director argentino Matías Piñeiro presentó su ópera prima El Hombre Robado (2007) en una pequeña retrospectiva como parte del IV Festival Distrital: “Cine y Otros Mundos”. El cineasta ha desarrollado los largometrajes Todos Mienten (2009) y Viola (2012), así como el proyecto Rosalinda (2011) a partir de entonces; pero un recuento de su obra permite volver a redescubrir sus sensibilidades como autor, empezando, muy adecuadamente, por su primera expresión dentro del cine argentino.

El Hombre Robado muestra a Piñeiro homenajeando abiertamente al gran escritor, idealista y político argentino Domingo Faustino Sarmiento; más tarde Piñeiro mostraría el mismo arrebato por Shakespeare y los personajes de sus obras; pero en su primer filme los personajes citan textualmente a Sarmiento a diestra y siniestra, estableciendo un trasfondo intelectual e idealista que refleja aún en nuestros tiempos los escritos de hace más de ciento sesenta años.

Mercedes (María Villar) es una joven en Buenos Aires con el tipo de carácter y personalidad que atrae a sus amigos y allegados hacia las maquinaciones de sus actividades, encuentra la manera de inmiscuirse en la relación entre su mejor amiga Leticia (Romina Paula) y su novio Andrés (Francisco García Faure), pero no armando el trillado triángulo bizarro amoroso, sino empezando por seguir a Andrés cuando este se muestra muy amigable con otra chica, a partir de un sincero sentimiento de lealtad por su amiga.

Con el uso de una filmación realizada completamente en blanco y negro, y con la ayuda del paciente lente de su fiel colaborador Fernando Lockett, el primer referente que entra en la mente al ver El Hombre Robado es: nouvelle vague; pero este trabajo de Piñeiro es más que un simple homenaje a la tendencia francés de aquella época. Ofrece una diversa selección de personajes femeninos que roban, filosofan, citan a Sarmiento y recorren casualmente sus andares con los personajes masculinos aparentemente solo tratando de alcanzarlas y seguir sus pasos.

Más que un homenaje, un retrato de una juventud interesada en las letras y la historia; ensalzando su propia existencia a través de estas dos disciplinas, como si conscientes de estar protagonizando un largometraje.

No es una revista, es un movimiento.