Favoritos

Haz click en la banderilla para guardar artículos en tus favoritos, ingresa con tu cuenta de Facebook o Twitter y accede a esta funcionalidad.

58045
El Comienzo del Tiempo en el #FICM2014

El Comienzo del Tiempo en el #FICM2014

21/Oct/2014

Toño y Berta son una pareja de ancianos encerrados en la pequeña soledad que es su casa y su colonia. Al perder sus pensiones, se pone en tela de juicio la sencilla supervivencia de la que gozaban y es la aparición de un joven solitario la que devolverá un sopló de vida a los ancianos y cambiará la perspectiva existencial del propio joven.

El director Bernardo Arellano nos presenta un retrato de la nueva familia mexicana desde el punto de vista de los más mayores. Hay una fractura social en la institución familiar y la presión económica del gobierno que empuja a los más mayores fuera de los círculos sociales y los abandona a su suerte. Según Arellano, es ahí, en esos márgenes de la sociedad urbana moderna, donde se encuentran los valores de lucha, resistencia y solidaridad que la juventud ha olvidado.

El retrato que dibuja El Comienzo del Tiempo es de trazo sencillo, no hay profundidad de discurso, de emoción o de construcción de personaje. Los actores naturales transitan la película verazmente y con naturalidad, pero eso no basta para dotar de peso a la historia.

Desde el plano formal, el trabajo es puramente de texturas, ambientes desvencijados y en decadencia que son el reflejo de un mundo que se desmorona poco a poco. Las superficies rugosas, llenas de historias que surcan la cara de los personajes, las habitaciones de su casa y las calles de su colonia son la clave sobre la que se construye el interés de la película como documento de ese mundo.

Quizá no hay una reflexión profunda y la música y aproximación de tono denote gusto por un drama efectista, pero le queda el valor de esa captura instantánea y de las estructuras en las que se asienta una gran parte de la población mexicana.

Bernardo Arellano no logra llevar hasta el fondo este amour a la mexicana suyo, pero sí logra contarnos algo honesto y desde el corazón, para lo cual hace falta valor.