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Entrevista con Shame

Entrevista con Shame

10/Feb/2023

Por sobre todas las cosas.

"Una vez que te contentas con no ser la mejor banda del mundo, estás bien con aceptar la mediocridad".

Estas fueron las palabras del vocalista Charlie Steen durante la entrevista en portada de NME a inicios de este año. El mismo Steen veinticincoañero, hipernergético, brutalmente honesto, estrella del post brexitcore y estandarte del Windmill.

Es extraño pensar  en esto y ver más allá de la asqueante primera acepción; liviano, sin carácter, de poco valor, austero, promedio tirando a malo; genuino. La mediocridad solo puede concebirse habiendo establecido una escala con puntos tan marcados como "excepcional" o "nunca serás suficiente". Escalas que, la mayoría de las veces, son autoimpuestas bajo la influencia del sistema en el que nos encontramos.

Tras un meteórico LP debut vía Songs of Praise (2018), seguido de Drunk Tank Pink a inicios de 2021, lo único que podía frenar al quintero londinense era una catástrofe mundial y ellos mismos. Para su desgracia, sintieron el peso de ambos.

No sería hasta finales del año pasado que la banda conformaada por Charlie Forbes en la batería, Josh Finnerty al bajo, Eddie Green y Sean Cole-Smith en las guitarras, junto a Charlie Steen tras el micrófono, volvería a dar señales de vida. Esto con el lanzamiento de "Fingers of Steel", primer sencillo rumbo a Food For Worms (2023).

Me siento feliz de que el mundo pueda verlo. Ha sido un largo camino hasta este punto. Bueno, el trabajo de estudio y la producción fueron relativamente rápidos, pero la preparación previa nos tomó un buen rato. El sentimiento general es de alivio". Nos compartía Finnerty sobre el proceso detrás del nuevo lanzamiento".

Tras el segundo gran paso que representó Drunk Tank Pink  las expectativas del proyecto no podían ser más altas. Parecía la respuesta adecuada tras colocarse en los primeros lugares de listas internacionales, pero el golpe pandémico a la industria musical, aunado al confinamiento, cortaron el impulso que la agrupación había mantenido hasta ese punto.

Tras meses de bloqueo creativo, marejadas de riffs sin terminar y un ultimátum por parte de la discográfica, shame veía aproximarse un show incógnito en el venue que les vió nacer. Obligados a preparar un set completamente nuevo, la banda logró componer seis de los tracks que encontramos en la versión final de este tercer LP. Los ingleses estaban de vuelta, componiendo bajo la metodología de sus primeros años; nueva música para inyectar en vivo.

Somos más viejos y feos ahora [ríe]. Es gracioso porque nos conocíamos ya bastante bien cuando empezamos. Han pasado casi diez años desde entonces. Es un ambiente absurdamente loco e incestuoso. Hacer absolutamente todo juntos, ver a estas personas más que a mi familia. Más allá de la música es difícil describir qué tanto han cambiado las cosas. Se trata de un entendimiento realmente profundo, algo cotidiano en este punto. Aún así, siento que nos conocemos un poco más cada vez que estamos juntos." Agregaba el músico sobre cómo ha cambiado el proyecto.

Con este nivel de cercanía —y el asombroso catálogo sonoro que poseen— vale la pena preguntarnos. ¿Qué tanto cabe la idea de mediocridad cuando se trata de estas expresiones? Lo mediocre hace referencia a aquello que se queda a "medio camino", pero es justo dentro de estos límites donde la identidad se hace presente. Cargamos con ese deber ser en favor de lo excepcional (intención que se transfiere a la cultura), pero es en la naturalidad de quiénes somos donde hallamos significado.

Es en este punto íntimo y horriblemente desnudo donde cabe nuestra identidad, donde las relaciones personales recobran el valor que siempre debieron haber tenido.

Creo no nos tomamos lo suficientemente en serio como para impactarnos mutuamente. Llega un punto en el que esa es la razón por la que podemos seguir haciendo lo que hacemos. Nada de lo que diga el otro hiere tan profundamente, podemos pasar al rato juntos sin que nada se vuelva demasiado serio o personal. Podemos ser genuinamente quienes somos uno alrededor del otro", añadía el inglés.

Los integrantes pasarían la primera mitad de 2022 completamente sumergidos en la composición de Food For Worms, aterrizando ideas en mayo de ese mismo año con la ayuda de Richie Kennedy y Tom Herbert, todo al interior de Battery Sudios.

"Personal y musicalmente salvaje", describía Josh Finnerty el ahora de la banda.

Ya con la mirada en el presente y sin la carga del logro impregnando la salida de nueva música, la agrupación pudo tomarse un respiro para disfrutar del proceso creativo. Relief que resultó en un LP con guiños irónicos sobre la pretensión de megalómanos, chispazos de crisis de identidad, el humor amargo del tiempo desperdiciado, el impacto de las drogas prescritas (esto con featuring de Phoebe Bridgers) y, por sobre todo, una mirada mucho más consciente del exterior.

"Queríamos sacar todo lo que nuestro pecho desbordaba. El sentir de la estampida post pandemia", puntualizaba el músico".

Poco antes de terminar la entrevista y tras intercambiar algunas palabras, Charlie Steen se uniría a la conversación, justo a tiempo para responder los siguientes párrafos sobre shame.

La banda se ha convertido en uno de los referentes a nivel mundial sobre la sónica que importa; propositiva, arriesgada, intensa, honesta; siempre con algo que decir; evadiendo clichés y reiteraciones; desgarrando cada concierto como si fuera el último. Con estas líneas en mente no queda más que confiar en las palabras del frontman al preguntar sobre el núcleo del proyecto, justo aquí, justo ahora.

"Por sobre todas las cosas".

A lo que Finnerty continuaba, "Quizá ahora que nos hemos relajado nuestra identidad brote de nuestro sistema".

Sea como quieran definirse y a estas alturas del mainstream, lo único que podemos pedir es la visita de shame a tierras mexicanas tan pronto como sea posible. Promesa que los integrantes parecen estar más que dispuestos a cumplir.

Será genial estar allá y tener tres álbumes de los que escoger sobre el escenario", compartía el vocalista. "Será nuestro mejor primer show en un país jamás", cerraba Josh, dejando la emoción diluyéndose en el aire"..