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TOY: EL JUGUETE NUEVO QUE NADIE QUIERE SOLTAR

TOY: EL JUGUETE NUEVO QUE NADIE QUIERE SOLTAR
TOY: EL JUGUETE NUEVO QUE NADIE QUIERE SOLTAR

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Artista(s)

05/Oct/2012

TOY

TOY

Heavenly Recordings

2012

Mientras en Estados Unidos prestigiosas publicaciones como Pitchfork Media ni siquiera han reseñado el álbum debut de TOY, del otro lado del Atlántico revistas británicas como el NME (New Musical Express) o la misma BBC Radio, los aclaman como los representantes más importantes del reciente regreso del krautrock.

El álbum debut homónimo de esta banda londinense es un puñado de psycho rock, es una marea de sintetizadores hipnóticos, es un reencuentro con The Cure y Joy Division, es un flashback semi gótico derivado de una producción cargada de efectos cuidadosamente manejados. Es un disco con un sonido oscuro, muy del gusto de los británicos sin duda.

Apadrinados por The Horrors -de quienes fueron teloneros durante su tour por el Reino Unido en 2011-, Tom Dougall y compañía debutan con el pie derecho y se establecen firmemente dentro del gusto de una audiencia indie ansiosa de sonidos nuevos.

Los tracks destacables de esta placa son muchos. "Colours Running Out" y "Reasons Why" abren el disco ingeniosamente, ya que son rolitas melódicas y accesibles, salpicadas de shoegaze, lo suficientemente buenas para despertar el interés de cualquiera. También sobresale el sencillo "Lose My Way" con sus guitarras distorsionadas y teclados fantasiosos. Los  efectos intoxicantes de la instrumental "Drifting Deeper" nos dejan con el ojo cuadrado para luego hipnotizarnos con la magnética "Motoring", que es el segundo sencillo y es la rola que más se apega al krautrock, por sonar mucho más mecánica y progresiva que el resto de los tracks. Para sacarnos de la hipnosis viene "My Heart Skips a Beat", una exquisita balada psicodélica que endulza sin empalagar. Pero la que se lleva las palmas, y por mucho, es la magistral "Dead and Gone". Es una perfecta progresión de acordes, ecos y sintetizadores, enmarcada por la grave y sombría voz de Dougall. Una vez que la escuchas, ya no hay vuelta atrás. Es una auténtica golosina sónica de principio a fin.

Recientemente la banda mencionó que promete sacar un álbum cada año. Si lo hacen con la misma singularidad que le inyectaron al primero, TOY será un juguete que no querremos soltar en mucho tiempo.