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Fucked Up y los esquizofrénicos niños de vidrio

Fucked Up y los esquizofrénicos niños de vidrio
Fucked Up y los esquizofrénicos niños de vidrio

Matador Records / 2014

Artista(s)

Fucked Up

La banda canadiense ha logrado rebasar ese punto clave en el que lográbamos identificar lo rítmico en lo escalofriante, mezclando de la forma más aterradora posible ambas esencias.

Fucked Up ya no es aquello que escuchábamos a principios del 2001, ni siquiera un acercamiento mínimo. Father Damian y compañía se encuentran en una de sus mejores facetas: han madurado y los años les han sentado de una manera gratamente imperdonable. Si de por si nunca los consideramos "perdonables", menos ahora.

Glass Boys es el resultado de un aterrador experimento en el que cada uno de los cinco músicos funciona adecuadamente, pero no dan lo que llamamos el perfil estético. Un disco con diez temas indecentes pero digeribles, perfectamente trabajado con melodías que permiten conquistar nuevos públicos y al mismo tiempo, a quienes antes ya se habían reventado el tímpano por su culpa.

Es difícil encasillar al álbum en un solo género, como hardcore o punk, ya que es esquizofrénicamente multifacético. Las victorias y caídas, los escándalos y sucesos del pasado que giran en la mente del seguidor con tan solo nombrarlos, son parte fundamental de todo el concepto y vida de la banda.

“10,000 Marbles” y “Gulag” irrumpen descontroladamente con rasgueos indefinidos, mismos que se perciben decentemente colocados en temas como “Paper The House”, melodía que nos permite, de manera inconsciente, adentrarnos en los entresijos y enigmas que sobrevienen en el mundo de Fucked Up.

El tema “Mr. Jo” es capaz de provocar latidos de carácter explosivo en el corazón de más de uno. En él se conecta cada palpitación con los sonidos que sus tambores expulsan, tal como lo hace el tema “Touch Stone”, segundo track de este material.

En “Sun Glass” amontonamos sus irónicas y dementes letras, su incomodidad y aberración ante lo prohibido junto con el empeño que Damian ha puesto en la banda durante más de una década de trayectoria.

¿Será que se trata de un nuevo inicio de la banda canadiense? Quizá, por ahora sólo nos queda deleitarnos y reventar nuestros sentidos con Glass Boys.

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