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EL ELECTROPOP AZUCARADO DE PASSION PIT

EL ELECTROPOP AZUCARADO DE PASSION PIT
EL ELECTROPOP AZUCARADO DE PASSION PIT

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Artista(s)

03/Ago/2012

Artista: Passion Pit

Álbum: Gossamer

Disquera: Columbia

Año: 2012

Gossamer es un disco que yo describiría como ecléctico y kitsch, lo cual inicialmente puede sonar a sinónimo de chafa, pero definitivamente no es eso lo que quiero decir, es  algo complejo de explicar. Y es que resulta que Michael Angelakos, el vocalista y compositor principal de Passion Pit, declaró recientemente en una entrevista que sufre de bipolaridad y que intentó suicidarse a los 19 años.

En el segundo LP de la banda originaria de Cambridge, Massachusetts, Angelakos desahoga todas sus ansiedades, preocupaciones y demonios internos en la letra que combina con elementos electrónicos muy bien manipulados para crear esa atmósfera de  entusiasmo excesivo. El resultado es una ironía total, ya que es difícil imaginar la triste situación del atormentado Angelakos cuando el disco suena tan intensamente feliz y desborda tanto color, tanta energía y tanta melosidad. Los sintetizadores y las secuencias computarizadas que marcan el sonido del álbum van, vienen, suben y bajan como en una especie de rush ocasionado por el exceso de azúcar. Las letras que son bastante profundas pueden incluso llegar a pasar desapercibidas por estar acompañadas de una música tan apasionadamente optimista. Los coros que se escuchan a lo largo del disco, así como a ratos levantan el ánimo, a ratos pueden resultar exagerados y acabar empalagando un poco.

La placa abre con el sencillo “Take A Walk”, una rolita bastante melodiosa y fácil de digerir. Luego viene el segundo sencillo “I'll Be Alright”, una rola que maneja a su antojo una explosión de sonidos electrónicos agudos y penetrantes mezclados con unos coros algo exaltados que derraman miel al mismo tiempo que sueltan chispazos de energía o más bien, ansiedad. Hay momentos en los que hasta parece que estamos escuchando la canción de un comercial de cereal para niños.

Después viene “Carried Away” que pasa sin pena ni gloria para llevarnos a la joya del disco que es sin duda alguna “Constant Conversations”, una canción que combina de manera muy inteligente el R&B con el indie pop y que además, no sólo refresca por ser bastante más tranquila que el resto, sino que balancea el disco, ya que de otra forma hubiera sido una sobredosis total de glucosa. Otras dos canciones que tampoco están nada mal son: “It's Not My Fault, I'm Happy” y “Cry Like A Ghost”. El resto me parece que caen un poco en lo repetitivo y el exceso de coros hiper alegres. En general creo que Gossamer es un disco que puede cansar a quien no está de humor para querer sentir que flota sobre nubes rosas y pasea sobre unicornios mientras admira los colores del arcoiris.

Sin embargo, no dejo de reconocer que Angelakos -no obstante su difícil situación emocional- logró entregar un material que ha obtenido excelentes comentarios por parte de la crítica especializada y además demostró una vez más que el tener demonios internos tiene sus ventajas cuando se tiene la capacidad de transformarlos en música, y sobre todo, en música alegre, que pondrá de buenas a más de uno.