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Los French Films se hacen en Finlandia

Los French Films se hacen en Finlandia

08/Ago/2012

Al escuchar a French Films es difícil pensar que, hasta hace apenas unos cuantos años, Finlandia era la capital del mundo en lo que se refiere a suicidios. También es difícil imaginar un paisaje en el que en el invierno no sale el sol, o que lo único que ilumina el cielo son las auroras boreales.

Au contraire. French Films da la sensación de estar tendidos bajo el sol californiano, con una camisa estampada de palmeras y bailarinas tiki y con los pies enterrados en la arena.

Pero California y Finlandia no comparten ni latitud ni altitud, y lo único que pueden llegar a tener en común son cinco jovencitos que mezclan de manera despreocupada y casi inconsciente lo lúgubre del lugar donde crecieron con el mood playero a lo Beach Boys, para resultar en un sonido manchestero gozoso.

Las dos grabaciones que conforman la breve carrera de esta banda finlandesa, Golden Age (2010) e Imaginary Future (2011) son indudablemente una oda a un pasado musical indudablemente mejor, en el que las novedades aún eran posibles y las que ahora son leyendas apenas estaban formándose.

Y esa es la cosa con French Films. Son una revoltura de fantasmas, de épocas, de lugares, de bandas, de estilos y de voces, todas muy fáciles de identificar pero que, aun con tanto préstamo de aquí y allá, suena divertida y relajadamente bien.

Al escuchar a French Films uno puede pensar muchas cosas, como qué hubiera pasado si The Drums hubiera sacado un segundo disco tan bueno como su debut, o qué hubiera sido de Ian Curtis de haber habitado felizmente en Los Ángeles; por la cabeza pasan muchos hubiera musicales que van de una época musical a otra sin miramientos.

Un poquito de shoegaze por aquí, de new wave por allá, de indie-goth-surf-synth-pop por donde pueda colarse, y todas esas definiciones musicales que terminan por no servir para nada pueden encontrarse en French Films perfectamente combinadas, lideradas por una voz un tanto oscura que da un balance a la desmedida placidez que pueden llegar a provocar.

Porque la verdad es que sí, no se puede negar, French Films es una banda que, si te dejas, puede ponerte de buenas. Y claro, la felicidad no es el sentimiento que describe al rocanrol hecho y derecho, así que los puristas del género deberán mantenerse alejados de esta banda. Pero para quienes eso sea lo de menos, los acordes surferos estarán esperando para su deleite. Además, siempre podrán decir que los escuchan porque es como estar oyendo a Ian Curtis high on life.

French Films es música soleada para tardes nubladas hecha por un grupo de finlandeses potencialmente suicidas que prefieren el sol a los días donde la noche dura 24 horas, y que no tiene como meta la originalidad ni el ser una leyenda de la música, solamente hacer canciones de tres minutos que den ganas de andar en bicicleta, de surfear, de bailar como lo hace uno cuando sabe que nadie lo está viendo, y de todas esas cosas que hacen que un verano valga la pena.

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