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Una despedida nostálgica para Piedad Ciudad

Una despedida nostálgica para Piedad Ciudad

Fotos
de OCESA / Yunuén Velázquez

27/Ago/2012

Detalles
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A pesar de la gran trayectoria de esta banda de rock mexicano y los diferentes cambios que tuvo la agrupación, recuerdo que hace seis meses un amigo me había comentado que nunca tuvo la oportunidad de ver a La Barranca en vivo –de hecho, yo tampoco- pero el viernes pude verlos tocar.

El concierto fue como una celebración llena de nostalgia, tal vez fue porque por una parte estaban despidiendo su más reciente disco llamado Piedad Ciudad, o tal vez haya sido por la emotividad con la que cantaba el público a la par de José Manuel Aguilera, pero lo que sí sé es que con cada acorde conmovieron.

Las luces en tonos azules, dieron paso a un set acústico que sirvió para que las parejas y los grupos de amigos que iban a verlos se abrazaran y con ello, comenzaran a tocar “El desafió”. También le siguieron canciones como “Indestructible”, “Marte” o “Malecón” que fueron acompañadas de los gritos de un fanático trajeado, y del hecho de que uno de sus acompañantes se quedará tirado a la mitad del concierto, pero dejando a un lado este tipo de circunstancias, cuando se pudo escuchar a todos los asistentes cantando “La Rosa” con un sentimiento que sólo se puede apreciar cuando tienes algún mal de amor, fue bastante emotivo.

Para acabar con el aire cargado de recuerdos, La Barranca, decidió terminar su set acústico con “La Flecha”, una canción que habían decidido no tocarla cuando salió el disco pero esta vez lo hacían para poder cerrar un ciclo y comenzar otro. De esta forma, a la mitad del concierto Aguilera comenzó a tocar un solo de guitarra que hizo que el telón se cayera y apareciera una pantalla gigante que dio paso a lo que sería una segunda parte de la noche.

Solos de guitarra y un bajo mucho más poderoso hicieron que el lugar se llenara de energía para que se pudiera cantar al ritmo de “El Síndrome”, “Viento Rojo” o “Reptil”; de hecho, en varias de las canciones, Aguilera fue presentando a la agrupación con el respectivo instrumento que tocaban, ya fuera que Enrique Castro estuviera en la marimba o Adolfo Romero en la guitarra, e inclusive Federico Fong en el bajo o Iván Solís en la batería, todo dependía de la canción que se interpretaba, pero nunca se dejaron de escuchar los gritos que motivaban y le sacaban una sonrisa a cada uno de ellos.

Sin embargo, uno de los momentos más emotivos del concierto fue cuando Alfonso André se subió a tocar con sus antiguos compañeros para interpretar como guitarrista y baterista: “Animal en Extinción” y “Corcel” en las que la mayoría se pusieron a saltar como locos y recordar una de las etapas en las que André era parte del trío que inició esta gran agrupación.

Finalmente, la celebración culminó cuando André interpretó “Día Negro”, canción que logró que la noche se llenara de melancolía. Además de que de una u otra forma, La Barranca, demostró que a pesar de los 16 años de estar en la escena musical, y de los múltiples cambios de integrantes, siguen llegando al corazón de los amantes del rock mexicano.

REDACCIÓN:


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de OCESA / Yunuén Velázquez

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