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Mad Sin: Noche de excesos

Mad Sin: Noche de excesos

Pablo
Salvador

21/Mar/2013

Detalles
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Tras varios años de espera, por fin otro de los grandes íconos del Psychobilly llegó a esta ciudad. Desde Berlín, con su gira de 25 aniversario, Mad Sin arribó con su exceso de peso y sudor para todos aquellos que se aventuraron a romperse el hocico un miércoles por la noche.

Antecediendo al estelar, y como es de costumbre en el género, varias figuras del talento y orgullo nacional se encargaron de calentar a la audiencia para tan importante banda. Entre ellos Romeo & The Frankensteins desde Querétaro, y los capitalinos Black Jacks y Los Enterradores, quienes indiscutiblemente, son las veces que se presentan en este escenario cuando suenan mejor, y perfectamente ecualizados a comparación de La Faena.

Poco antes de las 10 pm, entre caras nuevas y viejos conocidos, los alemanes arrancaron sin tregua, a pesar de la falta de oxígeno debido a la altura, iniciando con un veloz y devastador combo que incluyó "Revenge", "Point of No Return" y "Outta My Head".

A los pocos rasgueos del contrabajo luminoso de Valle, el sector más cercano al escenario desató su ira contra si mismo armando el clásico wrecking que hace tan infame el moshpit psychobilly mexicano, descalabrados y narices chorreantes de sangre salieron a diestra y siniestras mientras Koffte de Ville, vocalista y único miembro original de la banda junto al guitarrista Dr. Solido, miraban y masticaban español agradeciendo la violenta respuesta a su música.

“Somos Mad Sin, y a veces sonamos a Cramps y a veces a Slayer, podemos ser Johnny Cash o podemos ser Motörhead ¡Esto es Psychobilly!” Berreaba de manera sabia Koffte, mientras la banda tocaba su desquiciado catalogo. Entre el repertorio dos covers se asomaron, "I Shot The Sheriff" de Bob Marley & The Wailers, "Whole Lotta Shakin’ Goin’ On" de Big Maybelle y una impresionante rendición a "Brand New Cadillac" de Vince Taylor.

Copetes derretidos y chamarras sudadas, cerveza al aire (ya ven que es gratis), y fumarolas dentro del inmueble: Rock and Roll a su máxima expresión. El Psychobilly, es sin duda alguna, el resultado y dirección lógica que tomó un género cuyo fin incial era espantar a tus papás. Rápido, furioso, peligroso y seductor.

Dejando sonar los clásicos "Wreckhouse Stop", "Speak No Evil" y "Communiaction Breakdown", la banda se acabó todos los tanques de oxígeno que pudo con tal de dar todo de sí en el escenario. Una gran e inolvidable recital que muchos esperaron durante más de una década. Contrabajo frenético, un gordo teutón volador, y mucho pero mucho sudor. Rock and Roll y nada más.

REDACCIÓN:


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