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Día de Campo Albino: Rudo y cursi pero cool

Día de Campo Albino: Rudo y cursi pero cool

Pablo
Navarrete @pabnavarrete

06/May/2013

Detalles

Para decirlo con tres palabras, la promotora Albino decidió bajarle dos rayitas y dejar de lado el ambicioso Festival 72810, pero conservando su locación. Cholula vio llegar el 3 de mayo a una veintena de bandas independientes, a unos peludos DJ’s provenientes de Kashyyyk y a una chica de Tecate para actuar en un festival más “manejable”, “nacional” y, sobre todo, “replicable” según palabras del propio organizador, Christian Michel.

El cartel provocó escepticismo desde su lanzamiento: ¿por qué coronar un conjunto más o menos rudo con un acto… cursi?, reclamaban muchos. Ello no impidió que Carla Morrison saliera pasadas las 10 a cantar hits como “Pajarito del amor”, “Hasta la piel” o “Disfruto” con un coro de al menos un par de miles de personas. Aparentemente, al calor de la oscuridad, los admiradores de closet se permitieron disfrutar con la ganadora del Grammy sudando la manita de su pareja.

Dicen las malas lenguas que fue decisión de ella no dejar que los fotógrafos se acercaran al escenario, haciendo que éstos malabarearan entre los fanáticos y la noche para conseguir una buena toma. Haya sido ella o la productora ¿alguien le encuentra sentido?

Los muy esperados Vicente Gayo tenían que tocar antes que la peninsular, pero les tocó animar la medianoche con “Fin de Transmisión”, “Laberintos”, y piezas más recientes como “Interpretaciones sin razón” y “Desarmar teorías”. Quiero Club haría lo propio en el escenario 2, promoviendo su nuevo material El techo es el suelo ante un público cansado pero animoso… ya movido por las chelas.

Una de las quejas comunes fue el retraso inicial del evento, que al final del día parece haber provocado que los Wookies tocaran menos tiempo; que se alterara el resto de los horarios haciendo que unos tocaran antes, etcétera… Ello, aunado a la ausencia de un programa de mano o de pared, visible in situ causó confusión (sin red y no habiéndolo bajado al celular, el programa de internet valía gorro).

El asunto incluso ponía en peligro el supuesto objetivo ulterior de dar a conocer a las bandas. En una mini “encuesta”, tan informal como bien intencionada, me di cuenta de que la gente a menudo no sabía quién había tocado. Así pasó con URSS Bajo el Árbol, quienes interpretaron “Las aves sin alas”, “Dibújame y bórrame” o “Los hilos de dios” sin que la gente en general mostrara gran exaltación, quizá porque a eso de las 4 y tantas se tomaba muy en serio lo de “día de campo”, recostándose rico en el pasto. Una lástima además que, siendo una banda con tantos matices, el audio no estuviera listo para ellos, haciéndolos sonar a veces estruendosos cuando en realidad son lo opuesto.

Antes de ellos, una serie de bandas locales empezó a alborotar la gallera; propuestas a la altura de los proyectos más serios del país, como Tak (“Rincón”, “Hard”, “Simulcop”) o Beta (“Radio”, "Cassiopea ii", "Luces”) atrajeron sin duda nuevos escuchas, aquellos con un elegante electro-rock y éstos con power a la Soundgarden y una muy buena voz. Poco antes, Los Santísimos Snorkels prendían sin mayor problema a las primeras centenas con surf y covers como “Bule Bule” o “Rock this town” de Stray Cats.

Comisario Pantera, del D.F. (“En automático, “Glamoroso rock”, “Sigue rocanroleando”, “Murasaki” y la célebre “Éramos adolescentes”, entre otras) son, sin duda, una banda que merece un mejor horario, una propuesta en un español cálido que sobresale por su apuesta retro muy cuidada, pero también muy cercana a los chavos.

Antes que Morrison, Bengala marcó uno de los momentos más entregados del público, fascinado con “Cárcel”, “Nunca digas nunca”, “Tropecé” o “Soñé”.

Otras quejas como que no había reingreso ni variedad en la comida, botes de basura ni luz en los baños ya en la recta final, quizá son peccata minuta, a resolver en la próxima edición. Con carteles de éstos en Cholula, bienvenida la promesa del Día de Campo Albino 2014, corregido y aumentado. 

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