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Buscando a quien realmente escuche

Buscando a quien realmente escuche

Elizabeth
Cacho

07/Dic/2012

Detalles
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Anoche, el rock, el verdadero rock, revivió y llegó a un nuevo lugar. Son como los Talking Heads: tienen corazón, fuego, alma, emocionan y siguen tocando música ultra cerebral.”

@thesmallestboy

2 Abejas,tiro un reventón de agasajo la noche de anoche en el Auditorio Black Berry. El compromiso de 2 abejas con la calidad es indiscutible, sus eventos normalmente giran en torno a propuestas fundamentadas en contenidos y no en esfuerzos mercadológicos carentes de fondo. Para muestra un par de botones. Botón 1: la alineación de su sexto aniversario; Centavrvs, auto definidos como música electrónica regional mexicana para bailar, Dirty Projectors -una de las bandas independientes con más estilo de Brooklyn, y Tropicaza -la imperdible curaduría tornamesística de Carlos Icaza. Botón 2: actos por presentar; diciembre 13: Dapunto Beat + Twinshadow, enero 31: Grizzly Bear.

Ahora bien, la pregunta, ¿por qué la gente no asiste a estos eventos? Ayer, el Auditorio Black Berry lucia desolado. Cerca de las diez de la noche Centavrvs subió al escenario con la misión de calentar la pista. La fusión de guitarra, acordeón, tornamesa, bajo, teclados y sintetizadores que generan Demián Gálvez (Los Dorados), Paco Martínez (Neon Walrus), DJ Rayo (Los Dorados) y Alan Santos se tornan en vibraciones dansísticas que obligan a bailar. Esta agrupación es capaz de integrar los más diversos ritmos tradicionales del país con una cadencia embriagante. Escúchenlos, pero sobre todo disfrútenlos en vivo y desempolven sus mejores pasos de danzón, mambo, norteñas y rock and roll.

Al terminar Centavrvs, el foro no estaba ni a una quinta parte de su capacidad. Fuimos pocos los afortunados en escucharlos y dejarnos acompañar por su puntual mezcla de sonidos. Así llegó el momento para el “plato fuerte” de la noche. Los de Brooklyn venían con todas las pilas puestas en su lugar. Tras una gira que abarcó todo el 2012, los comandados por Dave Longstreth se despidieron de los escenarios con esta presentación en México. Su emoción era evidente. Lograron conectar con el público, la energía generada en esa comunión alcanzó a calentar la fría noche.

La música de Dirty Projectors está centrada en los detalles. En apariencia su rock pop es  sencillo y directo, la realidad dista de ésta pobre apreciación. Todo está meticulosamente estudiado, cronometrado, armado. Cada uno de los seis integrantes sobre el escenario es fundamental en el resultado final. Guitarras, batería, percusiones, teclados, bajo y vocales van incorporando sutiles capas de sonido y colores a la experiencia. Al verlos sobre el escenario es sencillo deslumbrarse y desaparecer persiguiendo el detalle que cada instrumento expone.

Los asistentes quedaron muy complacidos con la selección de temas. Cada canción llenaba el lugar de ovaciones. Fue aquí en dónde la sensación de asistir a un foro vacío se extravió, impulsando a la banda a entregarse a los ahí reunidos. Los de Brooklyn tienen una envidiable capacidad para dar giros inesperados a lo largo de su show. Su música se desliza entre compases diversos. El público cada vez más asombrado deseaba que la banda siguiera tocando pero ya era hora de partir.

Cuando desaparecieron del escenario los Dirty Projectors el foro se vació. Muy pocos, alrededor de cincuenta personas, permanecieron en sus lugares para escuchar las joyas de Carlos Icaza. Icaza cuenta con una de las colecciones de vinilo más sorprendentes del planeta tierra y la comparte sin reservas; interviniéndola sutilmente con su consola a lo largo de su acto. ¡La celebración de dos abejas no pudo tener un mejor cierre! Qué pena ver como los elementos de seguridad del evento desmontaban el escenario mientras Tropicaza estaba a medio set.

REDACCIÓN:


Editorial

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Elizabeth
Cacho