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'Gish' de Smashing Pumpkins cumple 27 años

'Gish' de Smashing Pumpkins cumple 27 años

El primer golpe a la calabaza.

“All that you suffer is all that you are

All that you smother is all that you are

And you’re saying you’re seeing, you’re saying who

You are, what takes meaning is cleaning the meaning of who you are”

-Suffer

La bella y emocionante forma en que la abuela de Billy Corgan le contaba cómo fue su encuentro con la estrella de cine mudo Lillian Gish en un tren, fue el lejano recuerdo que inspiró el nombre del primer disco de su banda. Smashing Pumpkins comenzaba a tocar en clubes y el dinero que ganaba sería invertido en la grabación de su primer demo, el cual estuvo sonando durante un mes en el tocacintas de John Shanahan, el dueño del club Metro de Chicago, el lugar que sería sede del primer concierto de la banda antes conocida como The Marked, y del “último” show en el año 2000 cuando anunciaron su rompimiento. Siete años después, eventualmente, regresarían a los escenarios con la mitad de su alineación original.

A principios de los años 90, cuando Sub Pop Records era el semillero de bandas como Nirvana y Soundgarden, se dieron el lujo -o el gran error- de rechazar a Smashing Pumpkins para ser parte de su catálogo: solo les ofrecieron lanzar un single que escucharía alguien en Virgin Records para después otorgarles el ansiado contrato discográfico. “Tristessa” fue la canción elegida, titulada en honor a Esperanza Villanueva, la prostituta mexicana de la que se maravilló Jack Kerouac y cuyo relato de amor desastroso quedó de manifiesto en la novela del mismo nombre.

Bajo la guía de Butch Vig comenzaron las grabaciones, y con sus sabios consejos, también la búsqueda de la perfección. “Él era como el Pro Tools antes de que existiera”, cuenta Corgan en el booklet de la re-edición del disco sobre trabajar con el productor que poco después se convertiría en leyenda. 41 días de grabación y 17 de mezcla fueron suficientes para que el mundo obtuviera el producto final a través de Caroline Records. El resultado: 400,000 copias vendidas en un año. En aquel momento, la placa se convirtió en el trabajo independiente más vendido de la historia.

Crece la rudeza entre las flores con pesados y complejos riffs en “I Am One”, “Siva” y “Bury Me”, la belleza y la melancolía lírica e instrumental en “Crush” y “Suffer”, la salvaje dulzura de “Rhinoceros” y sus 17 pistas de feedback en la guitarra, la densa nostalgia que evoca “Snail”, la amarga marcha de un desfile trágico que termina en la gloriosa “Windowpaine”, el oscuro final con “Daydream” en voz de D’Arcy, “I’m Going Crazy” como track oculto.

El primer disco, el primer paso en un camino que después se vería mancillado por la muerte, el rompimiento y un regreso complicado. Las primeras notas para entender la inventiva de una banda que tiene mucho que ofrecer musicalmente, antes que temas más conocidos. El primer material que nos da a entender que Smashing Pumpkins no es una banda de singles, sino de álbumes completos que se aprecian de principio a fin y que marcan diferentes etapas de nuestras vidas, como fans y como amantes de la música.

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