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Música > Reseñas > Twin Shadow y el amor que viene del colapso

18 julio 2012 Por

Twin Shadow y el amor que viene del colapso

Artista:

Artista: Twin Shadow

Álbum: Confess

Disquera: 4AD

Año: 2012

Suelo ponerle demasiados peros a exabruptos coyunturales, como lo fue el llamado chill wave, esa mezcla de electrónica trotona con tonalidades melancólicas –como si de emo para pista de baile se tratase-. Hay medios que tienden a engrandecer ciertas tendencias que luego terminan desinflándose sin dejarnos álbumes verdaderamente memorables.

Ahora abundan los espacios que insisten en que Forget –el debut de Twin Shadow- fue uno de los mejores discos del 2010. Quizá con el tiempo aquella entrega gana al apreciarla, pero el contrasentido que orienta mi nota se da al momento que tantos que en su momento ensalzaron al hipster que lleva por nombre de pila George Lewis Jr. ahora lo encuentran menos sorprendente y refrescante. El detalle radica en que Confess inicia numerando las canciones por el 12 –evidenciando que prosigue la cuenta del disco debut-.

No es la primera vez que alego a la contra; si bien su primer disco me parecía menos destacado de lo que el hype indicaba, ahora me parece fundamental señalar que el rodaje obtenido durante estos años le ha brindado los elementos para convertirse en mejor compositor. Resulta esencial la experiencia obtenida, por lo que este neoyorkino –de origen dominicano- se atreve a producir en solitario y sin la necesidad de Chris Taylor de Grizzly Bear.

Confess es más chispeante y menos tristón, aunque se cuente de que surge tras un accidente de motocicleta y la necesidad de decir frases verdaderamente llegadoras al amigo con el que sufrió el percance –allí mismo, a pie de carretera-. Un choque puede ser un buen detonante narrativo y a George le vino bien.

Lo que me interesa destacar es que esta segunda incursión tiene mejores piezas que su antecesor. Mejoraron las letras, aceleró algo el ritmo, sumó guitarras procesadas –mucho más notorias- y mantuvo lo que representa una obsesión generacional: el uso de los sintes ochenteros.

El debate consiste en si se trata o no de continuismo. Lo que conllevaría a pensar si es que se exigió al máximo como autor. Habré de revelarles que “The one” es probablemente la mejor canción que ha hecho a la fecha (recuperando lo mejor del estilo crooner de Morrissey). Pero “Five seconds” “You call me on” también brillan con luz propia, al principio de un trabajo muy parejo y en el que casi cada tema podría sencillo (aunque no devele nada inédito).

Se nota que no le ha ido bien con los romances, muchas de las confesiones de las que nos da cuenta refieren a fracturas pasionales y amores rotos. Más allá de la temática, en cuanto a estilo, hay quien apunta que abrevó del Bowie de los ochenta, pero tampoco falta quien le acusa de sonar como un adulto contemporáneo.

George ha declarado estar muy interesado en las motocicletas y el R&B; que allí está su mundo de fascinación y es algo que no puede negarse. En el futuro habremos de considerar hasta dónde puede estirarse la new wave. ¿Dejará de ser una fuente inagotable de sorpresas para los más jóvenes?

Twin Shadow se está haciendo adulto. El paso del tiempo es inexorable. Por un lado se quedarán aquellos que viven de las novedades y a su lado marcharán los que quieran acompañarlo en su evolución. Un proceso que, más o menos, consiguió evitar por ahora.

Editorial