Guarda tus favoritos

Guarda tus favoritos

Log In
Tus Favoritos

Música > Reseñas > Dance Hall Pimps: Saltos musicales en el espacio y tiempo

17 Diciembre 2013 Por Editorial

Dance Hall Pimps: Saltos musicales en el espacio y tiempo

Artista:

Dance Hall Pimps

The Dead Don’t Walk

Growling Moon Records

2013

Por un momento, dejemos de lado las listas de los mejores discos del año que comienzan a abrumarnos desde principios de diciembre. Olvidemos a nuestra banda favorita o aquella de la que todos hablan. No hagamos caso a quienes nos ofrecen a las futuras promesas de la industria musical. Hay que relajarnos un poco y dejar que discos como el de Dance Hall Pimps nos haga volver a creer y disfrutar la música sea del género que sea, más allá de lo que nos dicten.

Busquemos un “Safe Place To Land”, un sillón, por ejemplo, y dejemos que esta canción nos transporte a una fiesta de los 50, de esas donde las trompetas hacían que se movieran los pies y se incendiaran las pistas de baile. Que “Love Ain’t Just a Felling” nos sirva para cortejar a esa linda señorita que espera que la saquen a bailar mientras nos mira de lejos.

“The Dead Don’t Walk”, pero los vivos bailan frenéticamente al ritmo del rock and roll con piruetas, algo de swing, blues y big band; luego, guitarras sureñas en “No Survivors” y, de pronto, estamos en el desierto lidiando con una iguana gigante, el sudor, la cachanilla y el polvo. En “Bootleg” volvemos a encontrar a nuestra chica que, ahora con botas vaqueras, baila a nuestro lado.

Con “Sorrow” cabalgamos lento hacia el horizonte. “Can’t Play That Game” piensas mientras tratas de encontrar el significado de este disco en el que escuchas harmónicas, saxofones, banjos, coros, piano; un verdadero alivio, pura diversión emanada de músicos que han estado en The Motels y que han sido parte de los Heartbreakers de Tom Petty.

Ya para cuando estemos en el “Voodoo Bar”, tomando un buen trago con nuestra referida musa imaginaria que nos ha acompañado en este viaje por el tiempo y el espacio gracias a la música, lo correcto sería chasquear los dedos al compás de esta seductora pieza para dar paso al gran final con “Ain’t Dyin’ In My Sleep”.

Después decides si vuelves a la realidad, atento a las tendencias, a las noticias y rumores; a lo que te dicen que debes escuchar o que te recomiendan, o lo que simplemente no puedes dejar. Pero guarda por ahí este disco para que te refresque las neuronas las veces que sea necesario.

Editorial