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El LPM, más que una muestra de performance audiovisual
Reseñas           29 Enero 2013

El LPM, más que una muestra de performance audiovisual

Por Lizz Espinoza

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Del jueves 24 al sábado 26 se llevó a cabo el Live Performance Meeting (LPM) en el Centro Nacional de las Artes. Este evento fue creado en Italia en el 2004 y resulta un espacio de encuentro internacional entre artistas enfocados al performance audiovisual.

El LPM no es recomendable para oídos débiles y personas con epilepsia. Hago esta recomendación porque los sonidos que amenizan las demostraciones no son sólo música, también hay ruidos (algunos industriales), otros chillantes y otros no identificables que a pesar de su extraña descripción, suenan coherentes en su contexto. Por otro lado, el juego de imágenes y luces, con la velocidad, contraste y brillo con que se proyectan pueden jugarle una mala pasada a personas que sufran de estos ataques.

Dejando esos detalles de lado, la experiencia –gratuita en casi todas las proyecciones- que brinda este evento es interesante, enriquecedora y maravillosa, tanto para artistas como para asistentes.

El Teatro y el Foro de las Artes fueron los lugares en donde las propuestas audiovisuales tomaron una ruta más experimental. La duración de cada trabajo oscilaba entre los 6 y 20 minutos, lo que permitió la muestra de muchas obras.

La danza temática, emotiva y visceral se aplicó en la propuesta de Sensodanza Experimental,  a través de Cuerpos del Subsuelo. Jugando también con un poco de danza, teatro y VJ, MO T MO mostró The Lost Mind in Coran, su propuesta musical – un tanto extraña – consistía en  una mezcla de canciones comerciales que parecían salir aleatoriamente, aunque visualmente impactantes. El dúo de artistas funcionaban como VJ’s, DJ’s y actores que representaban a Seytan y Lilith, quienes observaban a un chico masturbándose para explotar en una eyaculación de perlas.

Cuando se puso de moda la música de 8 bits, llegó 16 Beats Machine, quien como indica su nombre, demuestra una influencia musical y visual de 16 beats/bits, colores, sonidos e imágenes que recuerdan a videojuegos. Contrario a este escenario, estaba plan.kton, un equipo conformado por tres mujeres lidereadas por Weronika Lewandowska, quien expresa un rango de emociones y tranquilidad con su voz, ya sea mientras habla o canta.

La instalación que se encontraba en la fuente llamó mucho la atención,  lo que sucedía aquí es que en diferentes planos se ubicaron pantallas de diversos tamaños que a su vez formaban una figura en la que se proyectaría la técnica de mapping o mapeo, lo que implicó que mientras un DJ tocaba música, el VJ debía planear una proyección – sobre esta figura-  que obedeciera a la propuesta visual. Es un ejercicio arquitectónico, musical y gráfico que impresiona, y en esta ocasión, VJ CHiKA y VJ  Vigas se llevaron las presentaciones.

Un ejercicio de lo más divertido para los asistentes, y que implicó un gran reto para los artistas, fue la batalla de VJ Torna. En esta edición participaron VJ’s como Sicario, Electroiman, Vigas, Kai, entre otros. Mientras un DJ se encargaba de la música, cada VJ contaba con una pantalla en la que se proyectaban imágenes, vectores, gráficos, loops o secuencias que iban al ritmo de la música que les ponían.

Y así, entre el frío, la gente, las múltiples proyecciones y algunos mezcales se terminó el LPM y su festín de propuestas audiovisuales que resultaron impresionantes ante los sentidos y las percepciones.

Lizz Espinoza